Prueba Off-Road BTA:

Ducati Scrambler Icon Dark Conquista Más Allá del Asfalto

La aventura comienza con un motor rugiente y una carretera abierta—o, en este caso, un sendero todoterreno polvoriento que pone a prueba tanto al piloto como a la máquina. Mi último viaje me llevó desde la bulliciosa ciudad de Bogotá, Colombia, a través de algunos de los terrenos más cautivadores del país. Tras los manillares de una 2025 Ducati Scrambler Icon Dark, me embarqué en un día lleno de pasos estrechos, senderos accidentados y paisajes inolvidables.

Este evento fue organizado por Ducati Colombia y liderado por Nicolás Builes, cuya experiencia ayudó a guiar a nuestro grupo de 12 pilotos de forma segura a través del terreno siempre cambiante.

El Inicio: De la tienda Ducati Bella Suiza a La Calera

Todo comenzó en Bella Suiza, en el icónico concesionario Ducati de Bogotá. Nuestros motores cobraron vida después de un breve informe y las últimas comprobaciones de equipo. La primera parada fue el supermercado Carulla en La Calera, un punto de encuentro antes de adentrarnos en el todoterreno.

Como es habitual los domingos, la carretera principal estaba llena de ciclistas, muchos pilotando en grupos compactos por el asfalto. Navegar entre ellos requirió paciencia y precisión y sirvió como calentamiento para los desafíos que nos esperaban.

La Verdadera Aventura:
Todoterreno hacia Guasca

La verdadera diversión comenzó unos 200 metros (660 pies) después de Carulla, donde nos desviamos de la carretera asfaltada hacia los caminos polvorientos y arenosos que conducen detrás de la Presa de La Calera. Era la primera vez que llevaba la Scrambler Icon Dark a terreno todoterreno, y estaba ansioso por ver cómo se desenvolvía en un terreno impredecible.

La ruta era una mezcla de tramos arenosos, grava suelta y secciones rocosas inesperadas que parecían lechos de ríos secos. Me preparé para el impacto más de una vez, convencido de que golpearía una roca con la fuerza suficiente para causar algún daño, pero la Scrambler lo resistió con aplomo. Su construcción ligera y la respuesta constante del acelerador facilitaron las maniobras en las secciones técnicas sin sentirme abrumado.

Llegamos a Guasca para una parada rápida, repostando agua y aperitivos antes de seguir adelante hacia Gachancipá.

De la Represa de Tonime a Gachancipá

La siguiente sección siguió la orilla de la Represa de Tonime (también conocida como Represa de Guatavita). Esta parte del pilotaje fue más suave, dándonos la oportunidad de abrir el acelerador y disfrutar de los paisajes abiertos. La serenidad del agua a un lado y las colinas onduladas al otro crearon un tramo de pilotaje inolvidable.

Cruzando la carretera en Gachancipá, nos acercamos al segmento final, uno que resultaría ser el más memorable.

El Empuje Final:
Suezca y lo Inesperado

Dejando atrás la carretera, pilotamos junto a antiguas vías de tren, zigzagueando a través de históricas traviesas de madera y cruzando algunos túneles oscuros y estrechos. El terreno varió entre tierra compactada y grava suelta, lo que hizo un pilotaje dinámico.

A medida que nos acercábamos a Suezca, el desafío aumentaba. Empinadas inclinaciones de 30 grados y curvas cerradas pusieron a prueba mis habilidades y mi suerte. Hubo momentos en los que pensé que perdería el control en los descensos pronunciados, pero la Scrambler Icon Dark demostró ser una compañera confiable. Dicho esto, forzé demasiado mi suerte: una zanja profunda me dejó atascado y me caí. Afortunadamente, la moto y yo salimos ilesos, solo con tierra y lecciones aprendidas.

Moto caída en un sendero de tierra accidentado después de quedar atascada en un surco profundo.
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Reflexiones sobre el Pilotaje

Este viaje no fue solo una prueba para la Ducati Scrambler Icon Dark; puse a prueba mi adaptabilidad. El equilibrio de la moto y la entrega de potencia predecible la convirtieron en una gran compañera off-road, incluso para alguien nuevo en el pilotaje de tierra. Conquistó obstáculos que pensé que no superaría y me dio más confianza con cada kilómetro.

Más que nada, este pilotaje destacó la importancia de un buen liderazgo y un grupo bien organizado. Nicolás Builes y el equipo de Ducati Colombia se aseguraron de que tuviéramos una ruta bien estructurada, un camión de apoyo y una guía que hizo que incluso las secciones más desafiantes fueran manejables.

Para cuando llegamos a Suezca, el agotamiento se mezclaba con la euforia. Habíamos superado el caos urbano, caminos rurales polvorientos, senderos de alta montaña y subidas técnicas empinadas, todo en un solo día. Mirando a las caras cubiertas de polvo de mis compañeros pilotos, estaba claro que todos sentíamos lo mismo:

Fue una gran aventura.

Y recuerda:

No solo acumules kilómetros, acumula recuerdos.

Texto de: Gab Parra – Créditos de fotos: Ducati Colombia Group

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BTA Magazine September 2023

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